lunes, 25 de mayo de 2009

Cartas a un ser que no existe...[2]

Cuántas noches habré despertado llorando, porque volvía de aquel lugar, del que no quiero volver... Cuántas veces habré soñado despierta, con mil guerras, cuántas veces habré recordado prácticas de tiro que nunca han llegado...

¡Y sí!, ¡es a ti!, voz sin rostro y sin nombre, boca a la que no quiero ponerle cara, segundos, que se escapan cuándo hablas, ¡es a ti!, tú, que hace tanto que no me esuchas, tú, que jamás me has oído, yo, que jamás te he sentido, yo, insulsa, obtusa, estúpida, yo, que no soy capaz, de poner rostro a tu cara o color a tus ojos, yo, que no puedo imaginarte, por miedo a enamorarme, de sensaciones que no existen...

¡Yo estúpida arquera sin recuerdos!, ya no sé que vivo o que es un sueño, ya no tengo princesa a la que cuidar, ni guerras que batir por un reino, ya no dirijo soldados, dirijo miserias, las de los recuerdos que a veces me dejas, los recuerdos que me deja ver un oráculo maldito, en el pecho de una dama de porcelana, de labios rojos y mente ordenada.

Ya no queda esperanza, aunque lo escribieras en mi arco, ya no quedan más que un montón de recuerdos, que nunca llegan y desordenados...

L.T.

2 comentarios:

Mujer Pez dijo...

Quiza si ordenaras los recuerdos... un amor sin cara, un amor sin olor, dicen los estudios o por lo menos cosas que he leido yo que las feromonas son imprescindibles para que exista una atraccion, no sé si eso será cierto, un abrazo y mienteme, que yo metire contigo ...

Danielle dijo...

Busca entonces en el recuerdo y hallarás el camino de vuelta a casa. Siempre hay esperanza, lo escribí una vez. Thyra sigue viva en Lilitz.
Recuerda que al igual que al pecado lo llaman así porque les está prohibido, a lo imposible se le nombra porque nadie lo ha intentado.

A todo se le puede poner un rostro. Imaginación, bendita imaginación...

Hace un paseo por el infierno?