jueves, 29 de abril de 2010

Elegía, Miguel Hernandez(fragmento)

[...] Temprano levantó la muerte el vuelo
temprano madrugó la madrugada
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levantó una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes
sediente de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte. [...]

Miguel Hernandez.