miércoles, 25 de abril de 2012

Evaluaciones.

Sentir que en cualquier momento se abre el suelo para hacerte un favor, y después salir para empezar de cero en otro sitio, otra oportunidad para hacerlo bien, esas cosas, que la vida, no regala...
Nos pasamos la vida siendo evaluados por todos desde que nacemos, primero es nuestra madre, para saber si estamos bien, luego el médico para decirnos si estamos sanos, luego nuestra familia, para saber si andamos, comemos, lloramos, reímos o se nos caen los dientes, luego los profesores, los profesores son aquellas personas que se pasan todo el tiempo que nos ven observandonos, vendo una evolución, viendo como crecemos, física e intelectualmente, hasta que llegamos a la universidad, entonces, solo evalúan hasta donde eres capaz de llegar, luego nuestros jefes, que también evalúan algo así como nuestros limites... Hasta nuestra pareja nos evalúa... Mas tarde lo hacen nuestros hijos, si es que algún día pudiésemos tenerlos... Nuestras mascotas nos evalúan, y se dan cuenta de todo lo que hacemos, somos el objeto de análisis de todo que aquello que nos rodea... Porque nosotros mismos, también nos evaluamos... Eso nos provoca, a una edad consciente, un miedo irremediable a todo lo que hacemos, no solo para ser correctos y educados, si no para que los que nos importan o incluso a veces, los que tampoco nos importan tanto, no piensen mal de nosotros...
Ahora comprendo a descartes, y a su miedo al error, porque, después de saber eso quien no tendría un libro de instrucciones para no hacerlo mal??? Y sobre todo, que es lo que no esta bien?? Somos un objeto de análisis, eso es innegable, pero pese a eso no debemos sugestionarnos, porque, ese no es más que un análisis subjetivo...