martes, 20 de julio de 2010

[...]

Si...
Entonces...
Rabiando de dolor y mirando a ninguna parte lo sentí...
Se abría una herida...
Era pequeña y dolorosa...
Al menos así era a simple vista...
Solo tenía un pequeño inconveniente, se estaba haciendo profunda...
Era igual que sentir que un gusano me comía desde fuera hacia adentro...
Era como sentir que por un pequeño orificio me estaba consumiendo...

Y entonces lo comprendí...
Todo estaba muy claro...
Ahora echaba en falta lo que estaba perdiendo...
Nunca me había dado cuenta de lo imprescindible que podía ser la sangre...
Hasta que la estaba perdiendo por una herida...
Por una insignificancia...
Claro...
Al principio solo era un poco de sangre...
Ahora me estoy desangrando...
Y si nada cierra la herida...
Si nada tapona ese pequeño agujero...
Ese orificio profundo...
Estamos perdidas...


¿Sabes qué es lo que pasa cuando algo se pierde?...
Que te das realmente cuenta de lo mucho que lo necesitabas...
Y ¿sabes algo más?...
Cuando no queremos perder...
Luchamos.

3 comentarios:

Fas Nitro dijo...

Luchar por lo que uno quiere siempre es una opción correcta, te lo he dicho muchas veces.

Me alegra saber que aunque solo sea por esta vez, me haces caso.

MâKtü[b] dijo...

Y ver como sigue sangrando sin poder hacer nada...

*ephemera. dijo...

La pena está en que necesitamos ver el abismo antes de creernos que hay un precipicio. Somos capaces de estar a punto de perder algo valiosísimo antes de tomar cartas en el asunto... Pero, ante todo, siempre, SIEMPRE, hay que luchar por lo que uno quiere y desea. Por delante de todo.
(Muchísimas gracias por inundarme el blog de mentirijillas, me alegra muchísimo que te guste y, en parte, que te sientas identificada, porque con eso entiendo que logro transmitir con mis palabras, por poco que sea (: )

Una sonrisa rasgada para ti, bonita.