
Nos mira con esos ojos fríos
y nos hace creer que en el fondo del espejo
hay otro ser distinto...
Muy diferente,
yo me estoy mirando y no me veo...
Veo una persona distinta...
Clava su mirada en la mía y me demuestra...
Que una más de tantas veces
mi única enemiga soy yo...
Mi problema, soy yo...
Y solo yo puedo arreglarlo...
Pero...
¿Cuál es exactamente mi problema?
Clamando al cielo mis respuestas...
4 comentarios:
Uno siempre tiene que tener presente, que por muy fríos y crueles que sean los ojos que nos devuelven la mirada frente a un espejo, no dejan de ser nuestros ojos.
Quizás el problema no sea la mirada que te devuelve el espejo, sino la que tu le muestras a el.
Tal vez las respuestas no estén en el cielo
Entonces... hay tiempo para actualizar el blog y no para crear un evento en Tuenti... Genial.
No esperes una solución sentada mirando al cielo. Ahí solo hay nubes, no respuestas.
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